Tecnología y conectividad en los hogares hondureños, 2025

Jose S. Azcona Bocock

Basado en la LXXXIII Encuesta Permanente de Hogares de Propósitos Múltiples (EPHPM), Julio 2025 

Acceso a tecnología en los hogares 

La EPHPM 2025 registra 2,780,759 hogares en Honduras y mide la presencia de cinco dispositivos: radio o equipo de sonido, televisor, computadora, teléfono celular y teléfono fijo. Los resultados muestran un país donde el celular se convirtió en el gran igualador tecnológico, mientras que otros indicadores revelan brechas persistentes o han perdido relevancia estadística.

Fuente: INE, LXXXIII Encuesta Permanente de Hogares de Propósitos Múltiples, Julio 2025. 

% = Hogares con el dispositivo / Total hogares del dominio × 10 

El teléfono celular alcanza una penetración del 96.4% en hogares urbanos y 89.2% en rurales — una brecha de apenas 7 puntos que lo convierte en el dispositivo más democrático del cuadro. San Pedro Sula lidera con 96.6%, pero incluso en el campo casi 9 de cada 10 hogares tienen al menos un celular. El televisor es el segundo dispositivo más presente, con 86.5% urbano y 56.2% rural — una diferencia de 30 puntos que refleja tanto limitaciones económicas como la irregularidad del servicio eléctrico en zonas rurales. La computadora amplifica la desigualdad: 23.0% urbano contra 4.9% rural. Tegucigalpa lidera con 34.8%, más del doble que el Resto Urbano (18.7%). 

El radio, con solo 34.6% a nivel nacional, refleja la migración del consumo hacia otros dispositivos. Hoy la radio se escucha desde el celular o plataformas digitales; el aparato físico perdió su lugar en el hogar. Su presencia en la encuesta se vuelve cada vez más difícil de interpretar, porque mide un objeto cuya función fue absorbida por tecnologías ya contadas en otras categorías. 

El teléfono fijo es el caso más extremo: 3.5% nacional y 0.6% rural. Honduras es un ejemplo clásico de salto tecnológico — la telefonía fija nunca alcanzó cobertura significativa antes de que el celular la hiciera innecesaria. En gran parte del territorio, el cable de Hondutel simplemente nunca llegó. Y donde llegó, el servicio está siendo discontinuado — reemplazado por celulares que ofrecen más funcionalidad a menor costo. Incluso en Tegucigalpa, que concentró la mayor inversión en red fija, solo el 14.4% de los hogares mantiene una línea. El teléfono fijo, como el radio, es un indicador que la encuesta arrastra por inercia histórica más que por relevancia estadística actual. 

Cuadro 2A. Acceso a internet y frecuencia de uso 

% = Personas con acceso / Total población 5+ del dominio × 100 

Fuente: INE, LXXXIII EPHPM, Julio 2025. 

El segundo cuadro de la encuesta mide el acceso a internet de la población de 5 años y más — 9,305,139 personas a nivel nacional — y desglosa la frecuencia de uso. Los resultados confirman que más de la mitad de la población ya está conectada, pero que la frecuencia y calidad del acceso varían drásticamente entre lo urbano y lo rural. 

A nivel nacional, el 62.0% de la población de 5 años y más tuvo acceso a internet en los últimos tres meses. En las zonas urbanas la cifra sube a 71.1%, con Tegucigalpa al frente (75.0%) y San Pedro Sula en 73.3%. En el área rural cae a 50.3% — la mitad de la población del campo queda fuera de internet. 

La frecuencia de uso profundiza la brecha. El 63.8% de la población urbana se conecta al menos una vez al día, comparado con solo el 38.9% en el área rural. Esto significa que incluso entre quienes tienen acceso en el campo, una proporción significativa lo usa de manera esporádica: 9.0% accede solo semanalmente y 2.0% solo una vez al mes, frente al 6.4% y 0.8% urbano respectivamente. En las ciudades, el uso es abrumadoramente diario — particularmente en Tegucigalpa (68.4%) y San Pedro Sula (66.7%). 

El sitio de acceso revela el dominio absoluto del celular como puerta de entrada a internet. A nivel nacional, el 92.7% de quienes se conectan lo hacen desde el teléfono celular. En el área rural esa cifra llega al 96.4% — prácticamente la totalidad. El acceso desde el trabajo es significativo solo en las grandes ciudades: 18.7% en Tegucigalpa y 18.1% en San Pedro Sula, contra 5.4% en el campo. El cyber-café, que hace una década era el principal punto de acceso público, se ha vuelto marginal con apenas 0.6% nacional. 

Los datos dibujan un panorama claro: Honduras se conecta principalmente desde el celular, en casa, con datos móviles. La infraestructura de banda ancha fija tiene penetración limitada fuera de las dos grandes ciudades. Y la mitad de la población rural — más de dos millones de personas — sigue sin acceso a internet en ninguna forma. La brecha no es solo de conectividad: es de frecuencia, de calidad y, en última instancia, de participación en la economía y los servicios digitales que cada vez más definen las oportunidades de empleo, educación y acceso a servicios públicos. 

Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE). LXXXIII Encuesta Permanente de Hogares de Propósitos Múltiples, Julio 2025.